Aún a riesgo de que este blog, en su corta vida, empiece a parecer el típico en el que se despelleja a la gente (el cual espero que no sea nunca), quiero compartir una reflexión con todo el que me lea. Y esta reflexión nace a raiz de un caso en particular pero que, a buen seguro se puede extender a algún caso conocido.
El pequeño negocio que intenta promocionar su producto a través de Internet. Aunque esta primera frase ya está equivocada, ya que su única vía de actuación es crear un perfil en Facebook. Pero bueno, lo de estrategias de marketing online es otro tema, mucho más extenso, del cual no voy a hablar hoy. El caso es que crea un perfil (personal, no página, y por tanto falso) en la red social y comienza a promocionar su producto. El tema de la promoción que ha llevado a cabo tambien es otro tema. Si, son muchos temas, porque son muchas las cosas que se han hecho mal en este caso.
Animado por los que le rodean (lease “te van a cerrar el perfil porque Facebook prohíbe el uso de perfiles falsos”), decide crear una página y migrar a todo el mundo a ésta para mantenerles informados de todo lo referente al negocio. Tras publicar en su muro varios posts animando a la gente a darle a “me gusta”, cosa que para variar si está bien hecho, pues se puso manos a la obra y comenzó a acribillar a sus contactos.

Primero empezó por los eventos. A mi personalmente me parece bastante mal que se usen los eventos para menesteres que no sean exclusivamente EVENTOS. Y creo que la misma palabra lo dice bien claro, pero bueno, le damos a que no vamos a asistir y rezamos para que no cree más. Lo realmente difícil de entender es que esa persona utilice su propio perfil personal para animarnos a que le demos a “me gusta” a su página por el chat. Eso no puede ser. ESO ES SPAM. Más claro agua.
Y a raíz de esto me surgen dos pensamientos. El primero es: ¿Realmente conoces Internet y el funcionamiento de las redes sociales? Porque claro, una página en Facebook sabe crearla cualquiera, pero sabes usarla? Sabes comunicar? Yo creo que en este caso la respuesta a todas esas preguntas es no. Creo que, si piensas que te merece la pena, deberías invertir en una persona que si sepa hacer ese tipo de trabajos, que sea un profesional. Si lo es, conseguirá que tu reputación en la red aumente, no como en este caso, que por lo menos para mí y los que me rodean, el concepto de ese negocio ya no es muy bueno. Yo por lo menos dudo que le compre nada.
La segunda reflexión es: ¿Para que quieres que le de a “me gusta”? Me explico. Si después de tus eventos, tus mensajes, y tus conversaciones de chat, termino rindiéndome al spam (y si no te he eliminado o bloqueado antes) y le doy a “me gusta”, cómo sabrás qué “me gusta” son realmente clientes en potencia a los que les interesa tu negocio y quieren estar cerca de tu empresa y cuales están ahi solo por hacerte callar? Realmente merece tanto la pena tener un “me gusta” más? Como decía en mi anterior post, eso es lo que les gusta a los políticos, valorarlo todo con números.
Resultado: tiene los “me gusta” de sus contactos directos. Vamos, el puro compromiso. Que es lo mismo que ver a un amigo por la calle y decirle, -oye, te interesa mi producto? Con lo cual, para qué quieres una red social? Eso debería preguntárselo otro. A mi, de momento, “no me gusta”.


